Concepto de ocaso

El origen etimológico de la palabra ocaso la hallamos en el latín “occasus”, que a su vez deriva del verbo “occidare” con el significado de lo que cae muerto, aunque se aplica de manera selectiva al Sol y algunos otros astros, en el momento en que se oculta de la mirada del observador, al caer la tarde, momento conocido como la puesta del sol o anochecer.

La causa de que se produzca el ocaso o caída del sol es el movimiento rotatorio de la tierra sobre su eje, y por ello hay una parte de ella que se oculta a nuestra mirada, al atravesar la línea del horizonte, y quedar por debajo de ella. En el ocaso la luz diurna desaparece paulatinamente (crepúsculo) y comienza el oscuro anochecer.

Concepto de ocaso

Como el sol se oculta por el oeste, a este punto cardinal también se lo llama ocaso.

Por extensión, se denomina ocaso, a todo lo que está a punto de morir o desaparecer. Ejemplos: un hombre está en el ocaso de su vida cuando es anciano o está muy enfermo o sin deseos de vivir. El ocaso de un profesional es cuando ya no es eficiente en su labor o está por jubilarse. Se habla de ocaso de las culturas cuando éstas ya no son florecientes, sino que comienzan a extinguirse: “el ocaso de las culturas aborígenes americanas ocurrió tras la conquista del territorio a manos de los europeos”. En el caso de los sistemas políticos también puede aplicarse el concepto: “el ocaso de las democracias en América latina sucedió en la década de 1970, cuando fueron brutalmente reemplazadas por gobiernos militares”.