Concepto de perplejidad

La perplejidad (del latín “perplexitatis”) es un sustantivo abstracto que denota la calidad de estar perplejo, adjetivo que nos llegó al español del francés “perplex” y que procede a su vez, en su etimología, del latín “perplexus”, palabra integrada por el prefijo “per” que indica totalidad, y por “plectere” acción que indica “enredar”.

La perplejidad es un estado en el que se halla una persona cuando el asombro frente a algo hace que su mente se torne totalmente enredada o confundida, incapacitando a quien se encuentra así, de poder reaccionar, ya que no existe registro en su memoria de haber vivido una situación parecida.

Concepto de perplejidad

Ejemplos: “No esperaba que explotara la bomba a pocos metros de mí, fue un espectáculo aterrador, pero en vez de huir, quedé allí, paralizado, perplejo” o “Estoy perplejo de observar como crecen las estadísticas de homicidios” o “Mi jefe quedó perplejo cuando mi compañero de trabajo se presentó ensangrentado tras haber sufrido un asalto camino al trabajo”.

Que alguien se muestre perplejo frente a una situación o no, depende mucho de su sensibilidad, ya que mientras a algunos un mismo hecho los paraliza, otros lo viven con total naturalidad o al menos sin un asombro extremo. La perplejidad o confusión mental que paraliza sin encontrarse una causa real que la determine puede indicar el inicio de una psicosis.

También se aplica a los casos en que el sujeto ante una decisión trascendente duda entre dos o más opciones, llegando a un estado de tensión moral.

En la teoría matemática de la comunicación o teoría de la información, que tiene por fin medir la información y representarla, se denomina perplejidad a una medida que se define como 2 elevado a la entropía, y se aplica al cálculo de probabilidades.