Concepto de supervivencia

Supervivencia procede del latín “superviventia”, palabra integrada por el prefijo “super” que indica lo que está por encima o sobre otra cosa, por el verbo “vivire” en el sentido de vivir o existir, por el sufijo “nt” indicando el sujeto o agente que efectúa la acción, más la terminación de cualidad, “ia”.

La supervivencia es la posibilidad de sobrevivir, de continuar existiendo a pesar de estar en condiciones extremas. La naturaleza, como el caso de las catástrofes naturales; o las sociedades como puede ser cuando se desata una guerra, genera las condiciones para que la vida en todas sus formas, termine. Sin embargo, algunos logran sobrevivir, tal vez por obra de la casualidad o por haber tenido el impulso de huir o por haber empleado ciertas técnicas de supervivencia, como si ha preparado refugios, almacenado alimentos, entrenado físicamente su cuerpo y psicológicamente su mente, etcétera.

Concepto de supervivencia

La supervivencia es un instinto natural que tienen los seres vivos, que el hombre gracias a su racionalidad puede perfeccionar, anticipando los peligros y previendo posibles remedios.

Ejemplos: “La supervivencia en la selva es muy difícil si no se cuenta con los conocimientos apropiados y los elementos necesarios de sustento y protección”, “La supervivencia del hombre en el espacio comienza a ser una realidad” o “La supervivencia en tiempos de guerra genera un alto grado de estrés”.

Charles Darwin en su teoría sobre la evolución de las especies, explicó que ese pasaje de formas primitivas de vida a otras más perfectas, se debía a la capacidad de los más aptos para sobrevivir o sea a sus posibilidades mayores de supervivencia.

Un certificado de supervivencia es el que se extiende a las personas por parte de las autoridades administrativas para constatar y demostrar que una persona continúa viva, por ejemplo, se requiere tal constancia para cobrar un haber jubilatorio por parte de otra persona, y evitar que esta última no esté percibiendo el importe correspondiente a un muerto.

Por extensión, se aplica a las cosas, hechos o culturas que mantienen su vigencia tras el paso del tiempo o tras haber sufrido peligros y adversidades. Por ejemplo: “La supervivencia del idioma aborigen en Latinoamérica es evidente en países como Paraguay”, “La supervivencia de la cultura griega tras la dominación romana fue notoria” o “La supervivencia del Derecho Romano es clara en las leyes de Occidente que basaron en él sus normas de Derecho Civil”.