Concepto de abadía

La palabra abadía se origina en el latín tardío, derivándose de “abbatia”, y cuyo significado hace referencia al Monasterio cuyo superior es un abad, término latino que a su vez fue tomado de la lengua aramea y que designa a un padre espiritual. El femenino abadesa, como autoridad, alude a la madre espiritual de ese lugar religioso.

La abadía está conformada por un conjunto de por los menos doce monjes, que decidían retirarse de la sociedad mundana y terrenal. También se llama abadía al edificio que alberga a la comunidad de monjes, así como al territorio que pertenece al abad mas su patrimonio y sus rentas.

Los primeros abades fueron instituidos por San Benito en Europa, tomando el modelo sirio. Se aplicaba como título honorífico, aunque luego se reservó el título de abad para designar al jefe espiritual de la comunidad religiosa, que como estaba bajo la dirección del abad, tomó el nombre de abadía. Hasta el Renacimiento, se diferenciaban las abadías de los prioratos, siendo estos desprendimientos de las primeras bajo su subordinación.

Como ejemplo de priorato que luego se convirtió en abadía, podemos mencionar la abadía belga de Postel, de la Orden de los Premonstratenses, que fue una extensión de la abadía de Floreffe, constituido en el año 1138, cuando los monjes, por donación, recibieron esas nuevas tierras. Fue construida con estilo románico, y el carácter de abadía le fue conferido en el siglo XVII. Se dedica al cultivo de plantas medicinales, y a la producción de quesos y cerveza.

En algunas provincias españolas, como Galicia y Navarra la palabra abadía se usa para designar a la casa del cura.