Concepto de conducta

Ateniéndonos a su etimología latina, la palabra conducta designa lo guiado o conducido.

Lo que guía la conducta pueden ser fenómenos internos o psíquicos, como sostiene el idealismo, o por el medio social, como afirma el materialismo.

Para los conductistas la conducta surge íntimamente relacionada con el estímulo que la produce. A un estímulo determinado siempre le sigue asociada la misma conducta.

Línea de conducta alude a la dirección que sigue el comportamiento de una persona, o una entidad o gobierno.

La conducta humana es el objeto de estudio de la Psicología. Algunos autores toman como sinónimos los términos comportamiento y conducta, mientras otros, como Pierre Jater, refiere el comportamiento solo a las actividades observables, mientras la conducta comprende además los procesos subjetivos. Estos fenómenos internos no son considerados como conductas por el conductismo, que solo se refiere a fenómenos observables, que pueden medirse.

Se distingue entre conducta molecular, como reacciones materiales u orgánicas, segmentadas, como puede ser una secreción glandular; de las conductas molares, que se diferencian en cada individuo humano como respuestas integrales a una vivencia, y hacia un fin previsto cognitivamente: estudiar, hablar, caminar o cantar.

Se habla de buena conducta cuando la persona actúa de acuerdo a las normas sociales, morales y jurídicas; y de mala conducta, en caso contrario. Si el individuo viola las normas penales se habla de conducta delictiva. La conducta individual, desarrollada en el ámbito privado, que no afecta a terceros, queda solo bajo los límites de la propia conciencia.

También se denominaba antiguamente conducta a los carros que transportaban o “conducían” monedas, y a estas mismas monedas trasladadas.