Concepto de dinastía

La palabra dinastía llega a nuetro idioma del griego “dynasteia” palabra integrada por “dynastes”: gobernante con poder absoluto y por “ía” que indica una acción o cualidad.

Podemos definir una dinastía como a aquellos que gobiernan de modo ilimitado transmitiendo por herencia familiar ese poder, o por adopción, lo que ocurrió en el Imperio Romano. Allí se sucedieron varias dinastías: la Julio-Claudiana, la Flaviana, la Nerva-Trajana, la Antonina y la de los Severos. El primer emperador, Octavio, que asumió como Augusto, fue adoptado por Julio César. Augusto, a su vez, adoptó a Tiberio, su sucesor.

Concepto de dinastía

Son ejemplo de dinastía en España, la dinastía de los Austrias (siglos XVI y XVII) y la de los Borbones (desde el siglo XVIII). Pueden ser gobernantes de Estados diferente, pero deben estar unidos por el vínculo familiar, como el caso de los Borbones que también gobernaron en Francia, de donde son originarios. A su vez la dinastía borbónica surgió de la dinastía de los Capeto, que comprende a quienes descienden de Hugo Capeto.

Por extensión se aplica a todo cargo o función que represente un poder, no solo político sino también social, artístico o económico que se transmite de modo generacional, como por ejemplo la dinastía Rockefeller, de gran trascendencia en la vida política, social y económica de Estados Unidos, cuyo pionero fue John Rockefeller, nacido en el año 1839, destacado en la industria petrolera, fundador de la Standard Oil, que en 1911 se fraccionó en treinta compañías distintas. Su sucesor fue su hijo, John Davison Rockefeller Jr., que dejó a su vez seis herederos.

En la década de 1980, fue famosa una serie televisiva llamada “Dinastía” que contaba con las actuaciones de John Forsythe, Joan Collins y Linda Evans. El argumento relata la historia de un petrolero de Denver (Colorado) llamado Blake Carrington, el malo de la serie, enfrentado “al bueno” Matthew Thomas Blaisdel, en la primera temporada, papeles que se revierten en la segunda.