Concepto de domesticación

La palabra domesticación, originada etimológicamente en el latín “domesticatiōnis” tiene el significado de hacer doméstico (del latín domus = casa) lo que estaba en estado salvaje, o sea hacer que un animal que vive en estado libre, en su hábitat natural, adopte las costumbres humanas, habituándose a la compañía de personas que les impongan adaptaciones que les permitan la convivencia con ellos, y la vida en cautiverio, realizando modificaciones genéticas, lo que demanda tiempo y transmisión generacional. También ocurre con los integrantes del mundo vegetal, que logran ciertos cambios que los hacen más aprovechables para la cultura, que si nacieran y se desarrollaran en forma silvestre. En los comienzos todas las plantas era hierbas, hasta que algunas fueron seleccionadas y adaptadas a las necesidades del hombre, que al principio se había alimentado de raíces y frutos silvestres.

Concepto de domesticación

La domesticación de plantas y animales acompañó al proceso de sedentarización del ser humano, que comenzó a desarrollar la agricultura para valerse de esos recursos naturales de manera más provechosa, lo que dio lugar al período (dentro de la Prehistoria) conocido como Neolítico.

Hace unos diez mil años, cuando había terminado la Era Glaciar, los animales se acercaron a los asentamientos humanos en busca de comida y agua, en algunos lugares del planeta Tierra, como la denominada “medialuna fértil”, el norte de China, México y las zonas andinas. Allí se comenzaron a cultivar ciertos vegetales (trigo, mijo y cebada en el viejo continente; y el maíz en América) y criar algunos animales, modificando las condiciones naturales de su existencia y reproducción.

El primer animal en ser domesticado fue el perro, iniciado el proceso de domesticación en América del Norte; el que ayudaba a los hombres a cazar y lo acompañaba y protegía. En Irán, primero domesticaron cabras y luego ovejas; en Arabia, caballos, y en la Mesopotamia asiática, las vacas. Los cerdos, descendientes de los jabalíes, vagaban por Europa, África y Asia.