Concepto de llave

La palabra llave proviene del vocablo latino “clavis” pues eran clavos lo que usaron los antiguos romanos, para cerrar sus puertas a los que daban diversas formas específicas, para que cada dueño tuviera su propia “clave” para abrir la puerta de su propiedad.

El concepto de llave alude a un instrumento que sirve para mantener cerrado y alejado de interferencias extrañas a cualquier cosa que se pretenda resguardar. Podemos ponerles llaves a las puertas de las casas, a los armarios, a los escritorios, a las cajas, a las valijas. Muchas veces cuando no existe cerradura fija en el lugar a preservar, se coloca un candado con su llave correspondiente, que sujeta dos partes a unir (por ejemplo en un bolso) para mantenerlo cerrado.

Las llaves pueden ser de acero, dentadas; que se ajustan a determinada cerradura, o llaves electrónicas o tarjetas magnéticas, que poseen un código de seguridad.

Llave maestra es aquella que abre cualquier tipo de cerradura de un lugar, y se utiliza legalmente para posibilitar la apertura en casos de pérdida de la llave, de hallarse gente encerrada involuntariamente o en cualquier situación de emergencia.

Llave de paso es la que permite la salida del agua por las cañerías, y también posibilita cortarla en caso de tener que hacer un arreglo domiciliario.

También se llaman llaves a aquellos instrumentos que se utilizan para aflojar tuercas (llave inglesa, llave francesa).

Llave de luz, es el interruptor que permite prenderla y apagarla.

En Matemática es un signo gráfico, que agrupa elementos encerrados en paréntesis y corchetes.

Por extensión, se utiliza la palabra llave metafóricamente para designar todo aquello a lo que es posible acceder por algún medio. Así se habla de la llave del éxito, de la llave de la felicidad, de la llave del paraíso, etcétera.