Concepto de cerrajero

La palabra cerrajero se compone de términos latinos: “seruculum” que se traduce como elemento que tiene la aptitud de cerrar, y el sufjo “ero” que explica que se trata de un oficio. El oficio de cerrajero, consiste en fabricar cerraduras, llaves, candados, pasadores, y todo aquello que sirva para cerrar aberturas, y arreglarlas y adaptarlas, siendo el hierro la principal materia prima que antiguamente se usó, y actualmente el aluminio y el latón. Las tiendas o negocios, donde desarrollan los cerrajeros su oficio, que a la vez, es un arte, se denominan cerrajerías.

El oficio de cerrajero es muy antiguo, existiendo ya en las civilizaciones, egipcia y china, donde probablemente se hayan inventado las cerraduras, siendo los candados los primeros en aparecer. Los artesanos medievales desarrollaron los cerrojos con pestillo, surgiendo la primera cerradura toda de metal, a fines del siglo IX, en Inglaterra. Si bien las cerraduras del medioevo tenían muchos detalles, fue en el Renacimiento donde se convierten en una verdadera creación artística, añadiéndose a su valor como mecanismo de seguridad, su estética, que era distintiva de las clases más ricas. La Corte Real española tenía sus propios cerrajeros, y sobre ellos recaía gran parte de la seguridad del palacio. El inventor británico Joseph Bramah, patentó en el año 1784, la cerradura de seguridad de resorte, y desde allí, se fueron sucediendo las innovaciones para mejorar los sistemas, hasta los modelos actuales.

Las partes de la cerradura son: una cabina exterior y otra interior, un mecanismo que permite su cierre y apertura, y la llave que acciona el mecanismo.

Las cerraduras tienen en el interior del tambor, un cerrojo, que al momento de accionar la chapa, con la llave correcta, se retrae, logrando abrir la puerta o cerrarla. Si la llave es incorrecta, el cilindro interno, que tiene perforaciones singulares y una clavija, no se moverá, y por lo tanto la puerta no podrá abrirse, por razones de seguridad. Cada llave se corta en un torno por fricción y se le graba un dibujo para la cerradura específica en que se va a utilizar. También se ocupan, los cerrajeros, de hacer copias de las llaves existentes.

Hay cerrajeros que se especializan en cerraduras de viviendas, otros de cajas fuertes, y otros se en cerraduras de automóviles.

En la actualidad, para las puertas de viviendas o edificios, se cuenta con cerraduras electrónicas, que no necesitan de llaves. Algunas cuentan con lectores de huellas dactilares, otras poseen códigos de seguridad, tarjetas electromagnéticas o se accionan usando una aplicación pueden manipularse desde el teléfono móvil.

Buscar otro concepto