Concepto de magia

La magia resulta de la invocación de fuerzas ocultas por medio de fórmulas también secretas que solo los magos conocen, para producir fenómenos sobrenaturales o milagros, que científicamente no pueden explicarse. La magia en tiempos primitivos estuvo muy asociada a la religión. Los “magi”, palabra latina, representaban una casta sacerdotal del mazdeísmo, con extraordinarias habilidades, y de allí derivó el sentido que luego tomó el término.

Actualmente la magia es considerada como un pasatiempo, y a los magos como artistas o técnicos que tratan de hacer ver como extraordinarios ciertos hechos que asombran al público, invocando poderes extraordinarios o usando ciertas palabras “mágicas” pero que todos saben se trata solo de trucos, que incluso pueden adquirirse en las tiendas de magia. Puede hacerse magia con las manos, lo que requiere mucha rapidez y destreza, con cartas, con cajas o sombreros de doble fondo, que hacen “desaparecer” cosas, etcétera.

Se llama magia negra a la que resulta de invocar fuerzas demoníacas para lograr ciertos propósitos, produciendo o cortando daños, por ejemplo, reconstruir una pareja, separando al cónyuge infiel de su amante o provocar el mal a un enemigo. En estos casos el que recurre a esos magos o brujos, cree que el efecto será real, con reminiscencias de la magia del pasado.

La magia produce asombro, por eso se usa también la palabra como sinónimo de encanto: “Este amanecer es mágico” “Tus palabras tienen magia” o “Tu mirada es mágica”, entre otras expresiones.

Los Reyes Magos fueron sacerdotes persas, que como ya dijimos en el mazdeísmo se los conocía como magos, que fueron a entregar ofrendas al niño Jesús, siguiendo a una estrella que los condujo hacia Él.