Concepto de prestidigitador

La palabra prestidigitador tiene su origen remoto en el latín “praestigium”, indicando un poder de magia o fascinación que podía tener alguien. En francés se dice “prestidigitateur”, palabra formada por el vocablo latino “praestare” en el sentido de prestar y “digitus” traducido como dedos, pues la mayoría de los trucos de magia se realizan valiéndose de los dedos de la mano que deben usarse con rapidez y precisión para que el observador no descubra el engaño.

Los prestidigitadores existieron desde las primeras civilizaciones, muchas veces usada la magia para convencer de que era real; pero la magia profesional y como arte para entretener, data del siglo XVII, y en el siglo XVIII llega a su plenitud con los teatros de variedades. El padre de la magia en sentido moderno fue el relojero Robert Houdín, que impuso la moda de vestir ropas oscuras y elegantes y usar herramientas mucho más sofisticadas para realizar los trucos.

El prestidigitador o mago es el que valiéndose de artimañas y engaños, provoca una ilusión de realidad de algo que no podría naturalmente ocurrir, como por ejemplo hacer desaparecer o aparecer cosas, adivinar palabras o naipes, o unir sogas sin tocarlas. Sacar un conejo o una paloma de la galera, es un truco muy común entre los prestidigitadores. El uso de mangas amplias donde pueden esconderse cosas, sombreros o cajas con doble fondo son parte de las herramientas más antiguas y tradicionales que ayudan a materializar los simpáticos engaños, y que son las que utilizan los principiantes.

Se utilizan con fines de entretenimiento y diversión, ya sea en escenarios de teatros, circos o animando fiestas, y en la mayoría de los casos, cuando los trucos están bien logrados causan gran admiración y asombro en el público, especialmente el infantil.

Existen cursos que enseñan estas técnicas, para lo cual además deberá contarse con ciertas habilidades naturales, como rapidez de movimientos y facilidad de trato con el público.

En el ámbito artístico existe un cuadro cuyo autor probable es el Bosco, pintor flamenco que vivió entre los años 1450 y 1516, pintado al óleo, en estilo gótico, sobre tabla, conocido como “El prestidigitador”. Allí aparecen representados el prestidigitador y un pobre hombre engañado que asiste al espectáculo, mientras es robado por un cómplice del pícaro prestidigitador.