Concepto de moderación

La moderación es el acto de moderar y su efecto, siendo moderar una palabra que proviene en su etimología de “moderari” verbo que significa que algo se halle en límites intermedios, o sea en una situación de equilibrio.

Puede aplicarse a ámbitos muy diversos: en Economía un aumento de precios moderado, implica que es importante pero no excesivo, y no afecta en líneas generales, en forma grave a los consumidores. Una persona de carácter moderado es la que no se desborda, que piensa antes de actuar, que es paciente y calma, sin llegar al extremo del desinterés, la insensibilidad y la apatía. Para Aristóteles es una virtud, pues busca el justo medio en los placeres vinculados a los sentidos del tacto, del gusto y del sexo. Se corresponde con la virtud teologal de la templanza que aleja a la gente de los vicios y pasiones mundanas. Alguien con ideas moderadas, es lo contrario a lo radical, pretende cambios paulatinos y no demasiado drásticos.

Durante la Revolución Francesa, los revolucionarios se dividieron en jacobinos o revolucionarios radicales que querían la destitución de la Monarquía y su reemplazo por las formas republicanas de gobierno, y en girondinos, que representaban al grupo de los moderados, que si bien querían limitar los poderes del rey con un parlamento, no pugnaban por un cambio sustancial, ya que el monarca, en su criterio, podría continuar gobernando con menores atribuciones.

Fue la cualidad requerida por los puritanos a los burgueses, para ser aceptado como positivo el consumo propugnado por el capitalismo, surgido tras la Revolución Industrial. Los gastos con un fin útil, de provecho social no serían considerados pecaminosos, pero sí los excesos y prodigalidades.