Concepto de parsimonia

La palabra parsimonia nació de idéntico término latino, a su vez derivada del verbo “parcere” que designaba la acción de ahorrar. De este significado de economía o ahorro, en la actualidad se le asigna este atributo a quien es lento, medido, sosegado y calmado en su hablar, andar o ejecución de tareas, y a quien es moderado en sus gustos, anhelos y pretensiones.

La parsimonia puede ser vista como un defecto o como una virtud. Quienes hablan con parsimonia en ciertos casos pueden aburrir, pero en otros pueden ser capaces de brindar explicaciones que al ser dichas con mayores pausas pueden llegar a ser mejor comprendidas: “El profesor con su parsimonia en el hablar convirtió el salón en un cuarto de dormir” o “Explicó el tema con parsimonia y aunque era difícil, al tomarse tanto tiempo en exponerlo, logramos tomar apuntes y comprenderlo totalmente”.

Lo mismo puede decirse de la manera de actuar y moverse: “Camina con parsimonia y por eso llega tarde a todas partes” o “No por hacer las cosas con apuro las harás mejor, actúa con mayor parsimonia y todo te saldrá mejor”.

En cuanto al carácter, la parsimonia se relaciona con la moderación y la prudencia, en cuanto a las pasiones y al consumo, virtudes muy valoradas en la antigüedad clásica y las religiones. Quienes actúan con parsimonia resultan ahorrativos, sencillos y frugales, todo lo contrario al carácter consumista de nuestra sociedad en la actualidad que fomenta el derroche y la extravagancia.

En la ciencia moderna, la parsimonia se corresponde con un principio heurístico, atribuido al filósofo y fraile franciscano Guillermo de Ockham que vivió entre 1280 y1349, llamado también principio de economía, que consiste en preferir por ser la más probable (no necesariamente verdadera) entre varias opciones, la que resulte más simple y sencilla, siempre que exista igualdad en las condiciones. Recordemos que no es un principio infalible ya que algunas veces la explicación más difícil puede ser la correcta. En la película “La vida de David Gale” del año 2006, dirigida por Alan Parker, cuyo tema principal era la abolición de la pena de muerte, la explicación más simple de la muerte de la colega del protagonista no coincidía con la verdad, y David Gale fue acusado por ello injustamente de homicidio y condenado a muerte.