Concepto de derrotero

La palabra derrotero se compone de los siguientes términos que nos llegaron desde la lengua latina: el prefijo “des” que alude a una dirección descendente, el adjetivo “rupta” con el significado de “roto”, más el sufijo de pertenencia “ero”.

Un derrotero es una senda, una trayectoria o camino que conduce hacia algún objetivo, que puede ser sobre un lugar geográfico, una línea argumentativa, o una decisión o experiencia vital, como puede ser una trayectoria laboral, sentimental, escolar o sobre la vida misma. Ejemplos: “El derrotero hacia la cima de la montaña fue peligroso y complicado”, “El derrotero de Atacama, permite hacer un turismo aventura por las alturas andinas, y se inicia en Copiapó”, “Tuve un extenso derrotero por varios trabajos hasta que conseguí el apropiado”, “Nuestra empresa se ha encaminado hacia un nuevo derrotero, que es no solo vender productos, sino también ofrecer servicios”, “Esta conversación va por un derrotero que nos lleva a la discusión”, “El derrotero de este argumento desemboca en un punto muerto”, “Recorrí un derrotero sinuoso a lo largo de mi vida, con escollos que me costó vencer, pero hoy puedo afirmar que fui feliz” o “El derrotero de la nave no fue el correcto y llegó a un puerto equivocado”.

Derrota en una sus acepciones, es sinónimo de derrotero, especialmente aplicado al rumbo de las naves, que en general consta en un libro, con páginas escritas y con imágenes, que se guarda en un cuarto especial de la nave, llamado precisamente “cuarto de derrota”, donde se marca la ruta que la embarcación debe tomar, y se señalizan la ubicación de las costas, puertos, escollos, balizas, boyas, etcétera. Los derroteros fueron los predecesores de las cartas náuticas, y fueron usados por los navegantes desde la antigüedad.

"Derrotero y viajes a España y las Indias" es un libro de Ulrico Schmidl, que cuenta su viaje desde Amberes a España y luego a las Indias en el año 1534.

El músico argentino, Julio Franchi, escribió e interpreta una canción cuyo título es “Derrotero”, octava canción de su disco “Mi Sentimiento”, donde expresa que no hay por qué soportar que nuestro derrotero tenga miseria, impulsando a moverse y elevarse para seguir adelante.