Concepto de pariente

La palabra pariente nos remite en su etimología al latín “parens” y hace referencia a todos aquellos que integran la familia por lazos biológicos, adoptivos o por relación con los parientes del cónyuge (parentesco político o por afinidad).

En la Antigua Roma se diferenciaba entre parientes civiles o agnaticios, vínculo que se establecía al transmitirse a través de los miembros varones de la familia, lo que excluía a las hijas que se casaban, que pasaban a ser parientes agnaticias de la familia de sus maridos; y los parientes naturales o cognaticios que incluía a todos los integrantes de la familia ya sea que el lazo se hubiera generado por la vía femenina o masculina.

Concepto de pariente

Los parientes pueden serlo por línea recta ascendente (hijo, padre, abuelo, bisabuelo) o descendente (bisabuelo, abuelo, padre, hijo) o por línea colateral (hermanos, tíos, sobrinos, primos). En cuanto a los parientes por afinidad en línea recta tenemos a los suegros y los yernos y nueras; y en línea colateral a los cuñados. Los esposos no son entre ellos, parientes. Existen también parentescos religiosos o espirituales como el que surge entre padrinos y ahijados.

Ser pariente no solo une en el afecto y los vínculos estrechos compartidos (aunque hay parientes que no se ven ni se quieren) sino que crea obligaciones y derechos de tipo legal, como el derecho-obligación alimentaria, y sienta las bases de la sucesión legítima o ab intestato y el derecho a la “legítima” o porción de la que el testador no puede disponer en forma libre ya que existen parientes forzosos, en los testamentos.

Para determinar los derechos y obligaciones legales existen grados de parentesco, que en línea recta equivalen a cada generación y en línea colateral, hay que determinarlo buscarlo el ascendiente que tienen en común (por ejemplo los hermanos que tienen al padre y/o madre como ascendiente de ambos están en segundo grado, tíos y sobrinos en el tercero y primos en el cuarto). En la antigüedad muchas monarquías hereditarias basaban la sucesión al poder en la relación de parentesco. También ser pariente directo hace nacer impedimentos matrimoniales relativos respecto de esa persona.