Concepto de permiso

La palabra permiso deriva etimológicamente del vocablo latino “permissum” y puede considerarse sinónimo de licencia o autorización. Suele usarse para pedir a las personas que se corran para poder pasar, cuando el camino está lleno de gente: “Permiso ¿Me permite pasar? necesito llegar a la puerta de salida del colectivo” o cuando se interrumpe una charla o debate, para dar una opinión, o cuando solicitamos hacer algo que está vedado: Permiso ¿Podría salir del salón de clases para ir al baño?, ¿Me daría permiso señor jefe para no asistir mañana al trabajo y poder ir a la reunión de padres en la escuela de mi hijo?

Concepto de permiso

Normalmente el permiso se peticiona a quien posee autoridad sobre nosotros, los hijos a los padres, los alumnos a los maestros, los empleados a los patrones; aunque a veces nos lo damos a nosotros mismos. Por ejemplo: “Tenía que estudiar para el examen pero me otorgué permiso para visitarte porque te extrañaba mucho”.

Hay permisos que deben solicitarse a las autoridades administrativas cumpliendo ciertos requisitos legales, como el permiso para manejar vehículos, para ingresar en sitios no permitidos al público, para excepcionarse de un servicio militar, para habilitar un comercio o para ejercer una determinada profesión, y que se hace constar en un documento, con fines probatorios. Ese documento también recibe el nombre de permiso: “Muéstrale el permiso vigente, así no te clausurará tu negocio”.

En Literatura existen ciertos permisos o licencias poéticas que se conceden para hacer excepciones a las reglas lingüísticas, como sucede por ejemplo con la sinalefa.