Concepto de profesión

La palabra profesión en su origen etimológica, del latín prfessionis” alude a la acción y al resultado de profesar, entendido como manifestar una creencia religiosa, un sentimiento, o ejercer una actividad. En la tradición judeo-cristiana la palabra profesión estuvo vinculada a lo religioso.

Cuando modernamente se habla de profesión, muchas veces se usa el término para referirse a la ocupación legal de la persona que es retribuida en términos monetarios y que contribuye a solventar sus necesidades; como sinónimo de oficio, como cuando decimos que la de bombero o la de policía son profesiones de riesgo. Sin embargo, también suelen distinguirse las profesiones de los oficios, en un sentido más estricto. En 1933 Carr Saunders y Willson exigían para llamar profesión a una actividad, que requiera de una determinada formación, esté reglamentada y se adhiera a una ética para el bien común de la sociedad.

Actualmente llamamos profesión en general a aquellas que para su ejercicio requieran estudios especializados a nivel universitario. Quien recibe el título por egresar de alguna facultad, recibe el nombre de profesional, como ocurre por ejemplo, con los médicos, abogados, farmacéuticos o ingenieros. En general se encuentran agrupados en colegios o asociaciones profesionales por actividad, que establecen pautas comunes y un código de ética. Los oficios son más prácticos, como el que ejercen los mecánicos, albañiles o carpinteros. Cuando se habla de profesionalizar una actividad se la organiza y se la regla, a efectos de jerarquizarla. Quien se destaca en el ejercicio de una actividad también es calificado como profesional, por ejemplo “Juan es un profesional del baile, o del fútbol, o del dibujo o de la música…”