Concepto de resignación

La palabra resignación, o “resignatio” en latín, se conformó por la unión de dos vocablos latinos: el prefijo “re” que indica una vuelta hacia atrás y el verbo “signare” en el sentido de efectuar una seña. A ello se le añade el sufijo de acción y efecto “tio”.

En su traducción literal, la resignación consiste en ir hacia atrás, para devolver la señal recibida. Quien se resigna entrega lo que tiene de modo voluntario, aceptando que ya no le pertenece. Renuncia a un beneficio que puede ser un puesto de trabajo, dinero, amor, amistad, familia, salud, vida, etcétera. Ejemplos: “Me resigné a abandonar mi puesto de trabajo, ya no tengo fuerzas de luchar contra la oposición de todos mis compañeros”, “Estoy resignada a ser pobre, el dinero huye de mí, cada vez que emprendo una actividad remunerada me va mal”, “Estoy resignado a vivir sin amor, he tenido varias parejas y las relaciones nunca funcionaron”, “La amistad no se ha hecho para mí, todos los que consideraba amigos me defraudaron, estoy resignado a no tener amigos”, “Juan se resignó a vivir solo, lejos del amor de su familia”, “Hace tantos años que sufro de esta enfermedad que me he resignado a padecerla”, “Me han diagnosticado una patología terminal, debo resignarme a dejar este mundo”, respectivamente.

Concepto de resignación

El resignado se somete a las adversidades, las tolera mansamente, no lucha para superarlas, y se conforma con lo que le toca vivir, tal vez porque sea inútil oponerse a ello o porque ya no tiene fuerzas para combatirlo; aunque sienta tristeza y dolor por ello. La resignación suele diferenciarse de la aceptación, que consiste en tomar conciencia del problema, dimensionarlo de modo realista e intentar buscar alternativas de solución por otros caminos. Por ejemplo, el que pierde un trabajo, toma como un hecho que ya no volverá a ocupar ese puesto, pero si acepta esa realidad sin resignarse, buscará otro empleo, tal vez mejor. El que acepta que tiene un problema de salud, pero no se resigna, buscará otro médico, probará otras medicinas, etcétera, aunque sepa que tendrá que convivir con ese mal.