Concepto de ruego

La palabra ruego hace alusión a la acción de rogar y a su efecto. El verbo rogar, procede etimológicamente del latín “rogare” cuyo significado originario era realizar una petición con la mano extendida. Puede ser considerado el ruego como un sinónimo de súplica, en cuanto a una solicitud insistente y apasionada, aunque en el caso de la súplica, el pedido se hace desde una situación de mayor sumisión.

Los ruegos se utilizan en varios ámbitos civiles, por ejemplo: “Le rogué a mi jefe que perdonara mi exabrupto”, “Te ruego me escuches”, “Tal vez algún día hagas caso a mis ruegos, y estudies” o “Mi madre me rogó que no hiciera ese viaje tan peligroso” y sobre todo en la religión, donde los fieles le ruegan a la divinidad para que les conceda el perdón o ciertos beneficios: “Voy a rogar al Señor que perdone el mal que he hecho” o “Le he rogado a Dios por la salud de mi madre”. Las religiones poseen ciertos modos de dirigirse a lo Supremo a través de fórmulas específicas denominadas oraciones, propias de cada culto.

Concepto de ruego

En Derecho, la firma a ruego es la que hace un tercero a petición de una de las partes que no puede firmar (por no saber hacerlo o por algún otro tipo de impedimento) en un documento legal. Se requiere la presencia de un escribano que certifique tal circunstancia.

“El ruego” es además un poema de la poetisa chilena Gabriela Mistral (1889-1957) pidiendo por un amor que se suicidó. La poetisa argentina, Alfonsina Storni (1892-1938) también tituló “El ruego” a un poema donde le ruega a Dios que la castigue por haber transcurrido su vida apasionándose por la poesía y esperando el amor idílico que reflejara en sus versos y que nunca llegó.