Concepto de clemencia

Del latín “clementia”, esta palabra está integrada por la raíz del verbo “clinare” en el sentido de inclinarse, y “mentis” = “mente” refiriéndose a aquella virtud que se caracteriza por la inclinación mental a la moderación, a la misericordia y la indulgencia cuando se trata de dar una opinión o emitir un juicio, mitigando el justo castigo. Por ejemplo: “El juez tuvo clemencia con el acusado y le redujo la pena tomando en cuenta varios atenuantes”

También puede usarse en caso del ruego desesperado de alguien que soporta una agresión injusta, pero que al reconocer en el otro el poder, solo atina a implorarle clemencia tratando de ablandar su corazón: “El hombre solicitó clemencia a su atacante pero pareció no escucharlo y lo castigó sin piedad” o “Golpeó al pobre animalito sin clemencia, que gritaba como pidiendo socorro, y por suerte intervinieron los vecinos para salvarlo”.

Por extensión, y haciendo uso de las personificaciones, se atribuye a las cosas este sentimiento: “Este invierno el viento está soplando con más clemencia” o “A la naturaleza es en vano pedirle clemencia, si el río se desborda tendremos que soportar serias inundaciones”.

La antítesis de la clemencia es la crueldad, que es el castigo excesivo, sin razón, que se aloja en aquellas almas resentidas y mezquinas, que causan dolor sin compasión ni empatía, sintiendo el placer de ocasionar daño abusando de su poder.

En Literatura, “Clemencia” es el titulo de una obra escrita por Ignacio Manuel Altamirano, escritor, abogado y político mexicano que vivió entre 1834 y 1893, ambientada en Guadalajara, siendo Clemencia el nombre de una de las protagonistas, que se siente atrapada entre el amor que experimenta por dos hombres, hacia los cuáles sus sentimientos van oscilando hasta un dramático desenlace.

En Geografía, Clemencia es el nombre de un municipio agrícola del norte colombiano, perteneciente al departamento de Bolívar, que tiene 12.540 habitantes y una superficie de 235 Km2.