Concepto de despedida

La palabra despedida se derivó del verbo despedir, que procede etimológicamente del latín “expetere” vocablo integrado por el prefijo de exclusión “ex” y “petere” que puede traducirse como impulsar o empujar. Sería entonces: Impulsar hacia afuera.

Una despedida puede entenderse en el sentido de un adiós, de un alejamiento de alguien o de algo de un lugar real o virtual. Ejemplos: “La despedida de mi hijo fue muy emotiva, si bien sé que se aleja para su bien pues en otro país tiene más oportunidades, no niego que nos vamos a extrañar mucho”, “La despedida de mi antiguo hogar me llenó de nostalgia” o “Les di a mis cachorros una despedida poco efusiva para que no sientan tanto mi ausencia”. Hay despedidas temporarias como las citadas, y otras que son para siempre, como cuando se hace la despedida o el último adiós a alguien que ha fallecido: “Se ha hecho la despedida de los restos de mi hermano con muchos honores ya que murió peleando por nuestra nación”.

Una despedida puede ser la frase final de una carta, de una llamada o de una conversación, o ser el tema de toda la plática. Cuando los encuentros son físicos, las despedidas pueden incluir abrazos o besos, si la relación es amistosa o cariñosa, o un apretón de manos si es de tipo formal. Cuando las despedidas se producen como consecuencia de desacuerdos o peleas pueden incluir insultos y agresiones: “Me mandó una carta de despedida sin tomarse el trabajo de terminar la relación personalmente”, “Me despedí de mi suegra con un beso aunque sé que no me quiere demasiado” o “Al despedirme para siempre de mi novio, intentó golpearme, y por eso lo denunciaré”.

Una despedida, también puede ser un festejo que se hace con motivo del alejamiento de un estado o situación, y la asunción de otro. Tal es el caso de lo que se conoce como “despedida de solteros” donde se agasaja al novio o novia próximo a contraer enlace con comidas y bromas: “La despedida de soltero de mi primo Jorge fue muy divertida, lo disfrazamos ridículamente y lo paseamos así por toda la ciudad”; o la despedida del año viejo, que se hace el 31 de diciembre de cada año.

El escritor y poeta Jorge Luis Borges tituló “Despedida” a uno de sus poemas, y a otro de ellos “Una despedida” siendo ambos de tinte romántico. Otro poema relacionado con el tema, del mismo autor es “Ausencia” donde se evoca a la amada y lo que queda vacío tras la despedida.