Concepto de verdugo

La procedencia etimológica de la palabra verdugo es incierta, aunque pareciera derivar del latín “virgultum”, aludiendo a una rama nueva y verde del árbol, a un vástago, para luego designar un azote hecho con una vara o látigo, y a quien ejecuta una condena a muerte o infringe a otro, duros castigos.

Los verdugos como ejecutores de penas capitales o torturas, son aquellos que han sido designados por la autoridad política para concretar estos graves castigos, impuestos por tribunales civiles o religiosos.

Concepto de verdugo

En la Antigua Roma republicana, esta misión les correspondió a unos funcionarios públicos denominados lictores, que hacían las veces de policía local, resguardando el orden público.

En el siglo XVIII, durante la Revolución Francesa, se realizaron muchas ejecuciones. El encargado de la ejecución del monarca Luis XVI, fue un integrante de una familia de verdugos, Charles Henri Sanson.

Entre los siglos XIX y XX, en España, los verdugos dependían en sus funciones del Ministerio de Justicia, con jurisdicciones específicas. Los verdugos cumplían sus funciones ahorcando o decapitando a los reos. Desde 1820 se usó el garrote, hasta que la pena de muerte se abolió por la Constitución de 1978. Entre 1940 y 1975, el dictador Franco dispuso centenares de ejecuciones por fusilamiento o garrote vil, siendo en este último caso los verdugos: Antonio López Sierra, que ocupó la plaza en la Audiencia Territorial de Madrid; Vicente López Copete, en las Audiencias Territoriales de Barcelona, Aragón y Navarra; y en la Audiencia Territorial de Sevilla, Bernardo Sánchez Bascuñana. La película “El Verdugo” dirigida por Luis García Berlanga, coproducida entre España e Italia en 1963, refleja de modo tragicómico estos terribles hechos. En la actualidad son pocos los ejecutores de penas de muerte, o sea verdugos, ya que solo subsiste en algunos estados de Estados Unidos, Irán y China.

Por extensión, también se llama verdugo a aquel que actúa frente a sí mismo o a otra persona de modo impiadoso y cruel: “Soy mi más cruel verdugo, mis remordimientos no me dejan vivir en paz” o “Fue el verdugo de su esposa durante todo el tiempo que duró el matrimonio, la castigaba física y psicológicamente”.