Concepto de apertura

La palabra apertura deriva en su etimología del latín “apertūra”, siendo muchas veces considerada sinónimo de abertura pero usada sin embargo en otras situaciones y contextos, como cuando se habla en el lenguaje jurídico de apertura del testamento, y no de abertura del mismo, que implica que un testamento cerrado toma estado público, lo que ocurre al deceso del causante; o en el caso de apertura de un comercio, de un teatro o de un salón bailable, entre otros usos. De todos modos, ambas palabras abertura y apertura, están relacionadas, ya que la abertura es el hueco por donde se pasa, por ejemplo una puerta o una ventana.

Hablamos entre otros casos, de apertura de las sesiones del Congreso, cuando las Cámaras legislativas inician sus sesiones. En Argentina, el artículo 63 de la Constitución Nacional dispone como fecha de apertura el 1 de marzo de cada año para las sesiones ordinarias.

La apertura del ciclo lectivo, hace referencia al comienzo de cada período escolar anual, y en un partido de ajedrez, se refiere a su inicio.

Con apertura mental se designa a aquella persona capaz de asumir una actitud flexible ante sus propios pensamientos, siendo capaz de modificarlos si entiende estar equivocado, o es capaz de aún teniendo plena convicción en sus principios, aceptar ideologías diferentes, sin discriminarlas. Esto puede darse en todos los aspectos de la vida (apertura religiosa, política, científica, etcétera).

En un instrumento usado en óptica, apertura, alude al diámetro de su lente, que hace que la cantidad de luz recepcionada, sea limitada.