Concepto de casualidad

La casualidad implica obtener algo sin encontrar una causa para la producción del efecto, lo que si ocurriera, sería una relación causal. La casualidad, es lo que ocurre porque sí, y provoca coincidencias: “me encontré con una amiga en la fiesta por casualidad”, o descubrimientos: “por casualidad haciendo otra cosa, hallé un modo más sencillo de resolver este problema”. Muchos descubrimientos importantes han sido realizados de modo casual, como por ejemplo el continente americano, al que arribaron en el siglo XV, quienes buscaban una nueva ruta que los condujera a la India, por Occidente. Otro es el de la penicilina, que Alexander Fleming en 1928 pudo hallar al notar que el hongo Penicilium notatum destruía colonias de estafilococos.

Concepto de casualidad

La casualidad hace alusión a lo no previsto ni buscado, a lo azaroso, y para lo que no puede hallarse una explicación lógica o racional. Por ejemplo no sería casualidad sino causalidad que el marido se encontrara con su mujer y su amante si ha seguido a su esposa hasta el lugar de la cita; pero sí sería casualidad que la pareja y el esposo, elijan la misma película, el mismo día y horario y butacas contiguas sin planificación previa.

Muchos no creen que exista la casualidad, sino que las coincidencias son parte de un plan ideado por fuerzas sobrenaturales, que llaman destino. El filósofo, poeta e historiador alemán Friedrich Schiller (1759-1805) negó la existencia de hechos casuales y atribuyó esas coincidencias a la sincronicidad. Este concepto de sincronicidad fue desarrollado por el psicólogo Carl Yung (1875-1961) quien sostuvo que son hechos que permiten realizar cálculos probabilísticos.

Existe una localidad en la provincia argentina de Salta, cuyo nombre es La Casualidad, donde se hallaba una mina de donde se extraía azufre. De clima inhóspito por el intenso frío vivían allí los mineros, pero en 1979, quedó deshabitada por la escasez de demanda de azufre.