Concepto de descarte

El descarte resulta de la acción y del efecto del verbo descartar, integrada por el prefijo latino de exclusión “des” más “carta”, por ello descarte es excluir una carta o más de las barajas por ser inservibles para el juego.

Por extensión se aplica el descarte a todo lo que nos resulta inútil, inservible o poco atractivo o eficaz. Por ejemplo: “He estado descartando la ropa que ya no uso para donarla”, “Está descartado el viaje a Europa durante el invierno, ya que es muy intenso el frío en esa temporada”, “Descarto ponerme mi vestido blanco para la fiesta campestre en un día lluvioso” o “Juana fue descartando sus pretendientes uno tras otro, hasta quedarse sola”.

Concepto de descarte

Cuando el descarte se realiza a nivel humano, puede resultar muy cruel, individual y socialmente, ya que las personas no deberían ser desechables, aunque en la práctica, hay muchos que resultan excluidos y no gozan de la satisfacción de las necesidades más básicas, como ocurre en numerosas tribus de África, sólo por citar un ejemplo extremo.

El descarte permite a su vez, facilitar la elección entre distintas opciones, ya que en general no podemos seleccionar todas las alternativas posibles si resultan excluyentes entre sí. Sirve además para realizar un diagnóstico preciso o la ubicación de alguien en ciertas ocasiones: “El médico fue descartando posibles causas de la dolencia de mi primo, hasta comprobar cuál era la que originaba su malestar”, “Hemos descartado del problema todos los datos irrelevantes para poder plantear las posibles soluciones, o “Se descartó que Teresa viviera en Londres o en Madrid, entonces seguramente seguirá viviendo en París, que es el otro dato que teníamos sobre su paradero”.