Concepto de hacer

La palabra hacer, proviene etimológicamente del latín “facere” y significa ejecutar alguna cosa, realizar un acto. El hacer supone lo contrario de una actitud de reposo o pasiva; quien hace se mueve, fabrica, construye o crea. El hacer es una característica de los seres vivos: las plantas hacen (fabrican) su propio alimento; los animales hacen gestos, hablan, caminan, juegan, pelean, atacan, etcétera. También la naturaleza hace cosas: produce lluvias, inundaciones, tornados… Los verbos son los expresan el hacer, y es el verbo hacer, el que acompaña, conjugado, a los tiempos verbales compuestos. Por ejemplo: pretérito perfecto: “Ha amado”, pretérito anterior: “Hube amado”.

Puede hacer referencia también a una transformación o cambio. Ejemplos: “Estoy hecho un despojo humano” “Estás hecho un príncipe”, “Se hizo de día” o “Has hecho un gran progreso en tus estudios”. Como creación: “Hacer patria”, “Hacer escuela”. Como apariencia. “Se hizo el que sabía”. Como creencia: “Yo te hacía más respetuoso”.

Los hechos, productos del hacer humano pueden ser voluntarios o involuntarios, lícitos o pueden ser dañinos; y moral, religiosa o jurídicamente censurados o castigados (ilícitos): “Has violado uno de los mandamientos divinos, “Has cometido un hecho ilícito al robarte el material de la investigación”.

En Derecho, se denominan obligaciones de hacer las que tienen por objeto prestar un servicio; por ejemplo, dar clases, asesorar un abogado a un cliente, pintar una casa o un cuadro, reparar una vereda, etcétera. Otras tienen como propósito “no hacer” por ejemplo, el propietario que no debe molestar al inquilino a quien le cedió el uso del objeto arrendado.