Concepto de monstruo

Del latín monstrum procede el concepto actual de monstruo con el que básicamente viene a definirse a toda persona o animal cuya apariencia rompe todas las normas establecidas o no corresponde con los cánones que establece el orden de la propia Madre Naturaleza.

Así, una persona con una serie de importantes deformaciones físicas o un animal que también cuente con alguna de ellas pueden ser catalogados como monstruos. Un ejemplo podría ser: “Nació un perro con cinco patas, una cabeza desproporcionada y un cuerpo tan pequeño que parecía un monstruo”.

Partiendo de ese mismo significado es inevitable que a todos nos asalte a la cabeza cuando hablamos de monstruo la imagen de algunos personajes de ficción que han sido catalogados como tal por su apariencia externa y que precisamente ha sido ella la que les ha dado protagonismo en la Literatura o el Cine.: Frankestein, el Yeti,…

Pero también es frecuente que utilicemos este mismo término para referirnos a alguien que lleva a cabo una serie de actos malvados, crueles e inhumanos fuera de toda lógica y comprensión. Así, se podría decir: “Tras el joven inocente que parecía se escondía un verdadero monstruo pues había matado a muchas mujeres de manera sádica”.

Frente a esta connotación negativa, hay que decir que también el concepto que nos ocupa es utilizado en otras ocasiones para alabar a alguien que en su profesión o en una actividad concreta es un auténtico maestro. En este sentido, se podría decir que “Leo Messi es un auténtico monstruo del fútbol”.