Concepto de nítido

En el latín, y más concretamente en el concepto nitidus, es donde hay que buscar para llegar a encontrar el origen etimológico de la palabra nítido. Un término que funciona como adjetivo y que viene a emplearse con mucha frecuencia para definir a todo aquello que está limpio, que es claro, puro o resplandeciente.

Partiendo de esa acepción podrían realizarse un sinfín de oraciones que reflejen a la perfección aquella. En este sentido, puede utilizarse como ejemplo la siguiente frase: “Esta mañana al levantarme me asomé al balcón y vi que el cielo estaba totalmente nítido después de una noche de continuas tormentas”.

Un segundo significado es el que tiene el concepto que nos ocupa y en este caso concreto, según el Diccionario de la Lengua Española, nítido además es utilizado para expresar que algo es preciso, exacto, que se distingue bien y que para nada es confuso.

En este sentido un claro ejemplo de esta segunda acepción es la frase que viene a exponer lo siguiente: “Al público asistente al acto le gustó mucho la intervención del primer orador ya que su discurso al completo fue muy nítido y clarificador”.

Teniendo claro el concepto que estamos abordando se podría decir que nítido es un adjetivo que tiene un amplio conjunto de sinónimos tales como diáfano, cristalino, puro o transparente. Por el contrario, entre sus antónimos se encuentran palabras tales como opaco, borroso o turbio.