Concepto de robusto

La procedencia etimológica del adjetivo robusto, la hallamos en el latín “robustus” que a su vez se derivó del sustantivo “robur” que puede traducirse como “roble”, árbol asociado al vigor y a la fuerza, por lo cual lo robusto califica a aquello que posee resistencia y fortaleza.

Aplicado a la seres vivos, un vegetal, un animal o una persona robusta, son aquellos que se muestran macizos, sanos y saludables, siendo lo contrario a lo débil y enfermizo. Ejemplos: “Este árbol se ve robusto y capaz de soportar que los niños se trepen por él sin problemas, sus ramas resistirán”, “Ese caballo es muy poco robusto para hacerlo tirar de un carro tan pesado”, “El cachorrito negro es mucho más robusto que su débil hermanito de color blanco” o “Ese robusto niño se ve que está bien alimentado y practica mucha actividad física”.

Concepto de robusto

Si bien entre las personas, los muy delgados no son llamados robustos, tampoco lo son todos aquellos que tengan un peso saludable o lo excedan, ya que robusto no es sinónimo de gordo u obeso, sino de tener una estructura corpórea musculosa y de huesos grandes, con capacidad para hacer ejercicios intensos y levantar grandes pesos.

La calificación de robusto de aplica también a las cosas materiales: “Esta construcción tiene apariencia robusta, sus materiales son sólidos y resistentes” o a las inmateriales, como en el caso de la “estadística robusta” que intenta aportar métodos más confiables que los clásicos, al intentar no ser afectadas las variables por valores atípicos. Por ejemplo, la mediana es una medida que tiene mayor robustez que el promedio, pues distorsiona menos los valores.

Se predica la robustez de un sistema informático, cuando simultáneamente, y sin que se generen fallos pueden ejecutarse varios procesos.