Concepto de vacuna

La palabra vacuna se deriva en su etimología del latín “vacca” referido al mamífero rumiante herbívoro, domesticado, de gran porte, de la familia de los bóvidos. La vacuna es un método preventivo de enfermedades que tomó ese nombre por el uso que realizó Edward Jenner de origen británico, de la viruela vacuna en latín “variola vaccinia” para inmunizar a los seres humanos en el año 1796, al observar que las mujeres que ordeñaban vacas afectadas no contraían la enfermedad. Fue la única vacuna que data del siglo XVIII. La viruela, que se contrae por la acción de un virus denominado Variola mayor, logró erradicarse gracias a la vacunación, siendo el último caso denunciado, el del año 1977.

Concepto de vacuna

Otras enfermedades gravísimas han logrado controlarse por la acción de las vacunas, como la poliomielitis, descubierta en 1952, que actualmente registra muy pocos casos en occidente. Los estados impulsan campañas de vacunación y existen calendarios de cumplimiento obligatorio para los niños con el fin de preservar la salud pública. Se administran por vía oral como la antipoliomielítica, o inyectable. Datan del siglo XXI las siguientes vacunas: la que protege contra el virus del papiloma humano, contra la hepatitis C y contra la gripe A.

Las vacunas son un modo de lograr artificialmente la inmunización contra enfermedades, tratando los gérmenes que producen la enfermedad o sus toxinas, con el objetivo de que desaparezcan, inactivándolos, o disminuyendo su poder patógeno, pero sin imposibilitar que estimulen la producción de anticuerpos en quien recibe la vacuna y lograr así que el vacunado se vuelva resistente al agente de que se trate. Para obtenerlas pueden usarse microorganismos muertos o que se hallen inactivos, microorganismos patógenos con formas no peligrosas, vacunas genéticas o con antígenos purificados.