Concepto de incipiente

La palabra incipiente se originó en el latín “incipientis”, participio del verbo “incipiere” integrado por el prefijo “in” en el sentido de algo interno y por “capere” = “tomar” o “asir”.o sea que significa comenzar o iniciar.

Algo incipiente es aquello que recién comienza, que es algo nuevo, un esbozo en general de un proyecto que vislumbra su concreción o de algo que está por acontecer. Por ejemplo cuando hablamos de un embarazo incipiente estamos diciendo que una nueva vida empezó a formarse, estando en sus primeras etapas de desarrollo, llamándose embrión.

Ejemplos: “Las ideas que tengo sobre mi futuro laboral son incipientes, aún me falta completar mis estudios de formación profesional”, “El desarrollo económico de esta región es incipiente”, “Una vacuna contra el cáncer está siendo objeto de investigación aunque aún no se puede hablar de su eficacia pues los estudios son incipientes”, “Su cabello presenta signos de canas incipientes”, “Un brote en la planta que parecía seca, es un signo incipiente de que continúa viva”.

Cuando lo incipiente es positivo despierta esperanzas y alegría (de la llegada una nueva vida, del hallazgo de un importante descubrimiento, de reactivación económica, etcétera) : “Es incipiente que mi bebé comience a hablar, ya balbucea” o “Mi empresa da muestras incipientes de reactivación”.

Sin embargo también lo que se muestra tímidamente o asoma puede ser algo negativo y entonces trae consigo inquietud y preocupación: “Mi madre presenta síntomas incipientes del mal de Alzheimer, pues comienza a olvidarse cosas” o “la incipiente crisis económica ya se siente en el consumo de la población que ha bajado mucho”.

Al ser incipiente, y por lo tanto hallarse en sus etapas preliminares, puede ocurrir que su fase de desarrollo no acontezca o tome un curso diferente a lo esperado, y por ende, lo que era una esperanza puede convertirse en desilusión y lo que era un aviso o signo alarmante pueda revertirse y haber sido una falsa alarma.