Concepto de espejo

Se conoce con el nombre de espejo, del latín “speculum” traducido como instrumento para mirar, a una lámina de cristal cuya parte posterior está cuibierta, de plata, aluminio o de azogue o mercurio, metal líquido de color blanco brillante y más pesado que el plomo, siendo otros, de metal bruñido o pulido. Esto permite que se reflejen en el espejo los objetos que por delante de él se encuentren o coloquen, formando imágenes. Son opacos pues la radiación luminosa no se transmite a través de ellos. Las imágenes reflejadas en los espejos planos son imágenes derechas y virtuales.

Esto ocurre por aplicación de las leyes de la reflexión de la luz; porque la luz al rebotar, reflejándose en un espejo, sale de dicho espejo con un ángulo, llamado ángulo de reflexión, idéntico al ángulo con el que arribó (ángulo de incidencia)

Si bien los espejos que vemos más habitualmente son los planos, los hay curvos: convexos y cóncavos. Pueden ser espejos de diferentes tamaños, algunos son de cartera y otros permiten visualizar personas de cuerpo entero, como los que se usan en las tiendas para probarse la ropa.

El espejo ustorio o espejo egipcio es cóncavo y metálico y tiene la propiedad de concentrar en un punto denominado foco, los rayos del sol, produciendo un calor de tal magnitud, que puede quemar los cuerpos que allí se hallan.

Por extensión, se llama espejo a todo lo que refleja otra cosa, situación o idea. Por ejemplo “las respuestas de los demás son un espejo de tus propias acciones”, o “el niño es un espejo de lo que fue su padre”.