Concepto de ecónomo

La palabra ecónomo se originó en el término griego “oikonomos” integrado por “oikos” que hacía referencia a la casa familiar, donde se desarrollaba la vida privada, y el sustantivo “nómos” en el sentido de “ley”. Pasó al latín como “oeconómus” y de allí, arribó al español.

En sentido específico y estricto, un ecónomo es aquel religioso católico, que tiene como función administrar el patrimonio de una diócesis (división territorial eclesiástica a cargo de un obispo, arzobispo o prelado). Fue un cargo que primero se creó en las iglesias orientales, alrededor del siglo IV, y luego en occidente, nombramiento que se hizo obligatorio a partir del Concilio de Calcedonia (año 451).

También en el ámbito de la iglesia católica, se conoce como ecónomo, al clérigo que dirige una parroquia en caso de estar vacante, temporal o definitivamente el cargo de párroco; hasta que retorne a sus funciones, si ello es posible, o se designe un nuevo párroco que lo reemplace definitivamente.

El ecónomo en el primer sentido expuesto, es el clérigo, que cumple la función principal de administrar los bienes de la iglesia, parroquia o diócesis, habiendo prestado juramento de hacerlo con lealtad, y rindiendo anualmente cuentas al obispo, de su gestión. En general son personas de confianza del obispo, y subordinados a él, designados por un lustro, pero el cargo puede ser renovado, si ha merecido confianza durante su gestión.

Por extensión, en algunos países, entre ellos México, se le llama ecónomo a quien administra cualquier empresa, en especial, su patrimonio. Sería el equivalente al cargo de gerente.

En Gastronomía, se denomina chef ecónomo, a aquel profesional de la cocina, la fotografía y la publicidad, que se dedica a embellecer platos de comida. Es un estilista que hace de su profesión un arte, para lo cual, “maquilla” los alimentos, dándoles un aspecto colorido y apetecible, en un marco apropiado, rodeado de vajilla y decorado atractivo, para luego fotografiarlos, y ser promocionados, en revistas, recetarios, libros de cocina, etcétera; y dé ganas de prepararlos y saborearlos.