Concepto de insulso

La palabra insulso es un adjetivo, tomado del latín “insulsus”, término que se integra por el prefijo de negación, “in”, y por “salsus” que alude al gusto salado. Es, a su vez, participio del verbo latino “sallare”, que se traduce como “salar”. Literalmente significa “carente de sal”, y, por extensión, se aplica a todo aquello que no tiene gusto, gracia o no despierta interés.

Cuando calificamos de insulsa una comida, en general es por la falta de condimentos, especialmente, la sal común o de mesa, que es cloruro de sodio, que tiene la propiedad de estimular el apetito y se extrae de la única roca que sirve para el consumo humano y la conservación de alimentos; siendo usada desde épocas antiquísimas, moviendo una importante industria, y hasta generó importantes enfrentamientos bélicos por su posesión y comercialización.

El cloruro y el sodio que posee la sal de mesa, son importantes para el organismo, pero en mínimas cantidades; y la mayoría de los alimentos ya los contienen, por lo que se recomienda no añadir sal a los platos de comida, a pesar de que muchos de nosotros, los consideremos insulsos, si no les agregamos una pizca de sal, especialmente porque nos hemos acostumbrado a sentir ese sabor. La sal provoca hipertensión arterial. Puede evitarse sentir insulso el alimento, si se reemplaza la sal por otros condimentos no dañinos, como el aceite de oliva o la pimienta de cayena. Un exceso de condimento también hace fracasar cualquier plato que hayamos preparado.

A los platos dulces o postres, no les añadimos sal, pero nos resultarán insulsos, si no les añadimos azúcar. Los dulces también deben ser consumidos con mucha moderación, pues también dañan el organismo.

Por extensión, se dice que algo o alguien es insulso, cuando resulta aburrido, tedioso, y no despierta ningún tipo de atractivo; aunque obviamente, esto es muy relativo, y puede variar, de acuerdo a los gustos de cada uno.

Ejemplos: “Conocí al novio de mi prima, pero me pareció insulso, demasiado callado y para nada simpático; pero seguro a ella le resulta atractivo”, “La clase a la que asistí hoy me resultó insulsa, el profesor hablaba en tono bajo, monótono, y repetía lo que dice el libro de textos”, “La fiesta estuvo insulsa, ni siquiera pusieron música” o “Leí un libro insulso, no me daba ganas de seguir con la lectura, ya que era muy aburrida”.