Concepto de ornamento

La palabra ornamento procede en su etimología del latín “ornamentum”, vocablo integrado por el verbo “ornare” en el sentido de adornar y por el sufijo instrumental “mentum”.

Un ornamento o adorno es un elemento que embellece, ya sea a cosas, por ejemplo: “En mi casa puse unos hermosos cuadros como ornamento de las paredes”, o a personas “Me tatué en mi cuerpo unas bonitas flores como ornamento”.

Los ornamentos causan placer estético, y el hombre los usó para embellecerse a sí mismo y a su entorno (viviendas, muebles, enseres, etcétera) desde la más remota antigüedad.

Las plantas ornamentales sirven para que los jardines, parques o plazas luzcan más bellos, si se trata de plantas de exterior; o el interior del hogar u otros recintos cerrados, si son plantas de interior. Son aquellas que por el colorido y/o la forma de sus hojas o por sus bonitas flores son agradables a la vista.

Adolf Loos (1870-1933) fue un arquitecto austriaco perteneciente al racionalismo arquitectónico, que habló en su obra “ornamentación y delito” de la evolución del ser humano desde su gestación y las etapas por la que atraviesa, comparándolo cuando es niño con integrantes de tribus primitivas, dándoles a ambos la característica de ser amorales. Los miembros de esas tribus no civilizadas tatúan sus cuerpos y adornan sus objetos, pero para Loos en la modernidad los que se hacen tatuajes son los marginales. Considera que ornamentar los objetos y el cuerpo es una manifestación de degeneración, por lo cual sostiene que la evolución debe tender a hacer caer lo ornamental y decantar por lo sencillo, lo sobrio y lo simple. Lo que para él hace grande a su época es haber superado lo ornamental. Las paredes blancas, los muebles lisos son para él el progreso y motivo de orgullo de la época. Sin embargo, Loos ve con desagrado como el propio Estado propicia el ornamento, lo promueve y con ello provoca un retroceso y un derroche injustificado y que ni siquiera es bien pago para el ornamentador, por lo cual si los productos no se ornamentaran demandarían menos horas de trabajo y mejores salarios.