Concepto de Renacimiento

Renacimiento significa volver a nacer, y se aplicó al movimiento que en los comienzos de la modernidad y en consonancia con las ideas humanistas, y el auge de la burguesía, hizo resurgir las formas artísticas de la antigüedad clásica, griega y romana, dejando paulatinamente de lado el arte religioso medieval, para privilegiar como objetos artísticos, la figura humana y los elementos de la vida cotidiana del hombre de la modernidad, poniendo en jaque a los valores medievales, y propendiendo a una progresiva laicización.

En pintura se buscó la belleza, y el perfeccinamiento de la técnica. Se empleó la perspectiva, reproduciendo las figuras humanas, muchas veces desnudas, y la imitación de la naturaleza. Se utilizó preferentemente el óleo en las pinturas, con excepción de los murales al fresco.

Se destacaron en la pintura renacentista, el polifacético florentino, Leonardo da Vinci (1452-1519) cuya obra cumbre en este rubro, fue "La última cena", aunque también es muy conocido "El Retrato de Lisa Gherardini, esposa de Francesco del Giocondo", popularmente nombrada la obra como "La Gioconda", mujer de enigmatica sonrisa; Miguel Ángel Buonarotti, nacido en Caprese, en el año 1475 y fallecido en Roma en 1564, encargado de pintar la bóveda de la Capilla Sixtina; y Rafael Sanzio, nacido en Urbino en 1483 y fallecido en Roma, en 1520, donde tiene pinturas relgiosas, como "Los desposorios de la Virgen" (1504) o la "Virgen del Jilguero" (1506) y también retartos de miembros de la nobleza.

Este concepto de Renacimiento referido a las expresiones del arte plástico únicamente, fue el que utilizó Giogio Vasari (1511-1574). Sin embargo el concepto fue extendido por el historiador, Jakob Burrckhardt, de origen suizo, para designar a todas las expresiones culturales que florecieron en Italia, (especialmente en Florencia, donde nació bajo el mecenazgo de los Médicis, y en Venecia y Roma, donde se consolidó en el siglo XVI). El Renacimiento nacido en Italia se expandió desde fines del siglo XV por todo el continente europeo. Fuera de Italia, al Renacimiento francés, se inició con el encargo de obras de artistas renacentistas italianos, por parte del rey Francisco I, y, en Polonia, artistas florentinos, desplegaron allí, directamente su obra.

En Arquitectura puede mencionarse como representante de este movimiento, que busca romper con el estilo gótico, imponiendo estilos personales y la incorporación de la perspectiva, a Donato di Bramante que comenzó la construcción de la Basílica de San Pedro; y en escultura, pueden destacarse la obras de Miguel Ángel como el David, La Piedad o el Moisés.