Concepto de apremio

La palabra apremio es la acción y el efecto del verbo apremiar, integrada por los siguientes términos derivados del latín: el prefijo de negación “a”, el sustantivo “premium” en el sentido de “premio” o “prerrogativa”, más el sufijo, “ar” formador de verbos de primera conjugación.

Se usa el vocablo para referirse a la conducta y al resultado de apurar, urgir, o constreñir a alguien para que inicie, continúe o termine algo, por ejemplo: “Mi jefe me apremió a que termine el trabajo que me encomendó, en dos horas”, “Tengo que hacer este viaje con apremio, ya que de él depende la estabilidad de mi familia” o “Mi situación es apremiante, si no encuentro en las próximas horas una solución para pagar la deuda, me rematarán mi casa” o “El médico dijo que se debe operar a mi hijo con apremio, pues corre riesgo su vida, si no se lo interviene quirúrgicamente”.

Las necesidades apremiantes son aquellas que deben satisfacerse de inmediato pues de lo contrario se corren graves riesgos. Especialmente en ellas están involucrados valores, tales como la vida, la salud o la libertad.
En el ámbito jurídico, la vía de apremio, es el último paso en la ejecución forzosa de deudas de dinero, en vistas a lograr la satisfacción del crédito del acreedor cuando no ha sido abonado el importe reconocido en la sentencia judicial, por parte del deudor. Se aplica también para objetos distintos al dinero, cuando por ser imposible su entrega, se sustituye por su importe en dinero, más daños y perjuicios.

Se aplica, además como procedimiento administrativo para lograr cobrar a deudores fiscales, especialmente por deudas impositivas, no pagadas. Se le notifica al deudor a través de un título ejecutivo, denominado providencia de apremio, y se embargan sus bienes, para cobrarse de ellos luego de su venta en pública subasta; o pasando a formar parte del erario público si no se logran vender. En caso de que el deudor no tenga bienes susceptibles de embargo se le hace una anotación registral donde se lo declara inhibido.

En el Código Penal de la República Argentina, los apremios ilegales constituyen un delito que se tipifica cuando una persona es privada de su libertad por parte de un funcionario público, abusando de su autoridad o incumpliendo las formalidades legales para la detención, o lo somete a cualquier tipo de vejámenes o tormentos.