Concepto de constancia

El origen de la palabra constancia debemos buscarlo en la lengua latina. Procede del vocablo “constantia”, que se integra de los siguientes términos: el prefijo de globalidad o unión, “con”, el verbo “stare” que se traduce como “estar situado en un lugar de modo estable” más el sufijo de cualidad “ntia”.

La palabra constancia se usa en dos sentidos:

Por un lado, designa aquella determinación para hacer cosas y fijarse metas, sin abandonarlas. Es una virtud que impulsa, a quien la tiene, a seguir adelante a pesar de las dificultades internas o externas que se interponen en el camino. Por ejemplo: “La constancia de María es digna de admiración. A pesar de que tuvo que educar a cinco hijos y ser el sostén de su hogar, siguió estudiando Medicina y se recibió a los 55 años, tras 20 años de esfuerzo”, “Debes tener más constancia en tus trabajos, no duras más de tres meses en los empleos” o “No soy muy bueno en las actividades físicas, pero entreno a diario, y así, con constancia, he logrado mejorar mucho”.

El principio de constancia, enunciado por Freud, trae al campo de la Psicología conceptos de la Física, expresando que el aparato psíquico tiende a mantener la cantidad de excitación que contiene, en el nivel más bajo posible, o al menos, constante.

Por otra parte, constancia, hace referencia a aquello que aparece como seguro, y a las pruebas que lo certifican, por ejemplo: “Tengo constancia de que mi primo robó el dinero de la casa de mi padre, pues lo vi yo mismo”, “La Historia comienza cuando el hombre fue capaz de dejar constancias escritas que documentan lo que ocurría en su tiempo”, “Hay constancias de que pasaste por este lugar pues aquí quedaron tus huellas”, “Necesito que me entregues un recibo, como constancia de que te he abonado el dinero que te debía”.

Las constancias, como documentos escritos, emanados y firmados por el acreedor o autoridad competente, certifican y sirven como prueba para corroborar hechos, como, por ejemplo, haber realizado un pago, ser alumno regular de un establecimiento, haber obtenido un título, no tener antecedentes penales, etcétera.

En Geografía

Existen varias localidades en el mundo que se denominan Constancia, como por ejemplo una pequeña localidad de unos 350 habitantes, del departamento de Paysandú (Uruguay); la situada en Perú, en una zona selvática, en el Distrito de Fernando Lores, perteneciente a la Provincia de Maynas, en la región de Loreto, o la que encontramos en Alemania, de nombre Constanza, en la orilla sureña del lago del mismo nombre.