Concepto de denostar

La palabra denostar procede del latín “dehonestare” en el sentido de quitar el honor, siendo denostar una contracción de ese vocablo. Es sinónimo de deshonrar o injuriar. Por lo tanto, se refiere a la acción de decir cosas malas de alguien con el fin de humillarlo, degradarlo o herirlo en su autoestima y honor. Las ofensas son verbales y no físicas.

Lo que se denuesta (denostar es un verbo irregular) puede ser la actitud de una persona o sus opiniones, o las de un grupo; o una situación: “Han denostado al presidente con acusaciones aun no comprobadas”, “Se denostaron las opiniones del técnico de fútbol, aunque él solo expresó lo que pensaba, aunque a muchos no les gustara” o “Fue denostada la manifestación, pues a muchos les incomoda que se visibilicen los errores de la gestión gubernamental”.

Denostar en estos casos anteriormente citados, es criticar de modo injusto, lo que puede llevar al autor, a ser acusado del delito de injurias, si se comprueba la falsedad de sus dichos. Sin embargo, también se aplica a la severa crítica fundamentada: “La opinión pública denostó al líder sindical al enterarse que había traicionado a los trabajadores que decía proteger” o “El Director de la escuela fue denostado por los padres de los alumnos al enterarse del maltrato a los que sometía a los niños”.

La imagen pública de una persona es muy importante para ella, pues al ser individuos sociales, los seres humanos, necesitamos que se nos aprecie y valore en la comunidad. Es por ello, que la denostación es muy nociva para quien la recibe. Sin embargo, cuando lo que se expresa es verdadero puede servir para lograr el castigo de ciertas personas que le hacen mucho daño al conjunto; y también es positivo cuando lo que se denuesta son ideas que han causado mucho daño a la humanidad, como, por ejemplo, es loable la denostación del nazismo.

Es frecuente en la política, que cuando asume un nuevo gobierno se realice la denostación del anterior, si pertenece a otro partido político, para hacerlos cargo de los males presentes y excusarse por futuros problemas que puedan sobrevenir en la nueva gestión.