Concepto de expiación

Se denomina expiación tanto a la acción de expiar como a su resultado. Expiar es un término de origen latino. Procede de “expiare”, término integrado `por el prefijo de exclusión “ex” y por “pius” en el sentido de “piadoso”.

La expiación implica sacar, limpiar o quitar una culpa o pecado, lo que contribuye a sanar el alma. Para quitarse o expiar las malas acciones cometidas, la justicia humana ha establecido condenas, que van desde multas, hasta penas privativas de la libertad, y algunos régimen jurídicos incluyen también la pena capital o pena de muerte. Ejemplos: “Ya expié mi culpa, estando en prisión durante cinco años, pero la sociedad aún duda de mí” o “Expié mi culpa ante la justicia pero mi conciencia me sigue atormentando” o “Cometí una falta pasando un semáforo en rojo y para expiar mi mala acción aboné una multa”. En la expiación ante la justicia humana cada hombre es responsable de sus acciones, y por los hijos o cosas a su cargo.

En el ámbito religioso, la expiación permite al creyente reestablecer su vínculo con Dios, que al perdonar la culpa del pecador muestra su benevolencia. La expiación comúnmente se hace sacrificando a un tercero, y no sufriendo el castigo de modo personal. Ese que es sacrificado en lugar del pecador, cubre la ofensa cometida. Así fueron comunes en la antigüedad, como en el caso de los hebreos, los sacrificios de animales para limpiar las culpas humanas. De allí viene la expresión “chivo expiatorio”. En el antiguo Testamento la palabra es “kaphar” cuyo significado es “cubrir” indica que se trataba de cubrir el pecado con sangre, entregando una vida inocente a cambio de la ofensa.

En el Cristianismo, la expiación más notable fue la realizada por Cristo que con su sacrificio salvó a la humanidad, al morir crucificado.

En Literatura, “Expiación” es el título de una novela publicada en 2001, del escritor británico Ian McEwan. Su título original en inglés es “Atonement”. Se combinan en su argumento el amor, los abusos, el dolor y la guerra. La historia fue llevada al cine en el año 2007, bajo la dirección de Joe Wright.