Concepto de incautar

La palabra incautar deriva etimológicamente del latín “incautare”, vocablo integrado por el prefijo de interioridad “in”, y por el sustantivo “cautum”, que se traduce como “multa”.

Incautar es una acción que consiste en tomar, de modo coercitivo, dinero u otras pertenencias por parte de una autoridad competente, en cumplimiento de normas legales vigentes, ante la violación de las mismas por parte de quien tenía en su poder los valores mencionados, que fueron usados para perpetrar el hecho ilícito o son producto del mismo, y servirán de evidencia, impidiendo además que se cometa el hecho. También permite que se recuperen los bienes que no han sido legalmente habidos, para destruirlos en caso de que sean potencial o realmente peligrosos o regresarlos a sus legítimos dueños o ingresarlos al Fisco. Probado que la acusación es real, se procede al decomiso o confiscación de los efectos, perdiendo el poseedor ilegítimo, derechos sobre los mismos.

La incautación tiene lugar en procedimientos penales nacionales e internacionales, siendo el Estado a través de sus agentes especializados, el sujeto activo; y la persona física o jurídica sindicada como autor del delito, el sujeto pasivo. Es a este último a quien se le incautan los bienes referidos, hasta que una vez concluido el proceso se decida su inocencia y devolución de los mismos; o su condena, y posterior confiscación o extinción del dominio que ilegalmente detentaba.

Ejemplos: “En Cartagena se logró incautar más de una tonelada de cocaína, que estaba escondida en un contenedor para ser enviada a Estados Unidos”, “Las cuentas bancarias de una importante empresa fueron incautadas por orden judicial, por sospechas de lavado de dinero” o “Le incautaron a un niño una pistola con la que había asistido al colegio poniendo en riesgo su seguridad y la de toda la comunidad escolar”.