Concepto de jónico

Jónico es un vocablo que se derivó del griego ᾿Ιωνικός, de donde fue tomado por latín como “Ionĭcus”, y así llegó al español.

Jónico es lo relativo a Jonia, tanto a sus habitantes, que, según Heródoto, tenían un origen aqueo y fueron expulsados de sus territorios; como a su cultura, siendo Jonia, en la Antigua Grecia, la parte que hoy llamamos Grecia asiática o Asia Menor, y en ese entonces, comprendía la costa central y occidental de la península de Anatolia. Sus ciudades nunca se unificaron, pero conformaron la Liga Jónica, con fines religiosos y para defenderse de los ataques persas. Jonia, entre los siglos VIII y VI antes de Cristo, alcanzó una gran relevancia cultural y económica en el mundo griego, hasta que luego le fue arrebatado por Atenas, ese privilegio.

El mar Jónico es un brazo del Mediterráneo, al sur del Adriático, sumamente importante en la antigüedad, para el comercio entre Grecia Y Roma. Las islas jónicas son: Corfu, Paxos, Anti Paxos, Leucade, Cefalonia, Meganisi, Itaka, Zante y Kitira.

La lengua o dialecto de los jonios se conoce como lengua jónica, y fue muy empleada, tanto por los grandes escritores jonios, como en el caso de Homero, como por otros, por su gran prestigio.

En la poesía clásica, jónico, es el pie que se integra por cuatro sílabas. Cuando es mayor, las dos primeras son largas y las otras cortas, y cuando es menor, es lo contrario.

En el Arte, y dentro de los órdenes arquitectónicos griegos, que se evidenció especialmente en la construcción de los templos, donde se emplearon como materiales, la piedra caliza y el mármol, dándose vital importancia a las columnas; el orden jónico surgió, en el siglo VI antes de la era cristiana, en las islas Cícladas y en la costa occidental de Asia Menor. Comparado con el orden dorio que es sobrio y severo, con columnas sin base y capiteles geométricos y discretos, el jónico es más rico y ligero. Sus columnas tienen base, son más elevadas y esbeltas, teniendo el fuste acanaladuras más profundas y aristas aplanadas.