Concepto de escoria

La palabra escoria procede del griego “skoria”, integrado el vocablo por el sustantivo “skor” que puede traducirse como “desecho” y el sufijo de cualidad “ía”. El latín la tomó como “scorĭa”, y de allí pasó al español.

Se usa en diferentes contextos:

En Metalurgia

Se denomina escoria a la sustancia de consistencia vítrea, mezcla de óxidos metálicos y algunos sulfuros de metal, que puede advertirse en los hornos donde se funden los metales, ferrosos o no, al purificarlos. La escoria se separa ante el intenso calor, como residuo, sobrenadando en el crisol. Pero no es en general un material descartable. A veces la escoria, puede tener la función de controlar la temperatura durante el proceso de fundición y reducir la posibilidad de que vuelva a oxidarse el metal, una vez en estado líquido, antes de ser moldeado. Una vez retirada, se usa como afirmante de carreteras y vías férreas, como fertilizante, y como aislante de calor.
También se les dice escoria a los trazos pequeños de hierro, que se parten de la barra al martillarla, y lo que queda luego de la combustión del carbón.

En Geología

Se le dice escoria a la lava de los volcanes, que es permeable y viscosa.

En lo social

Se le dice escoria a aquel ser humano, cuya conducta es altamente perjudicial para los demás, representando un peligro público, sin aportar nada provechoso a la comunidad, sino, por el contrario, perjudicándola gravemente, por ejemplo: “Han detenido al autor de los aberrantes crímenes. espero que esa escoria se quede en la cárcel para siempre”, “El político resultó ser una escoria, ya que le probaron varios delitos de corrupción” o “No hay peor escoria para la sociedad que aquel que delinque amparándose en su poder”.

Si bien en estos casos, los hechos que realizan estas personas son altamente reprobables, el término escoria, para calificarlos, es discriminatorio, y solo se usa por parte del colectivo social y de ninguna manera por los magistrados, policías y otros funcionarios que tratan con los delincuentes, ya que estarían incurriendo en una falta gravísima.

Además, suele utilizarse para graficar acciones humillantes contra ciertas personas, tratándolas como inferiores, constituyendo un acto contrario a su dignidad humana, en mayor o menor grado: “Hitler trató a los judíos como escoria, usándolos para sus propósitos y desechándolos cuando no les servían” o “El patrón trata a sus obreros como escoria, obligándolos a hacer tareas agotadoras y denigrantes”.