Concepto de explosión

La palabra explosión tuvo origen a partir del vocablo latino “explosionis”, que se integra por el prefijo de exterioridad “ex”, por el verbo “plaudere” que indica la acción de golpear o estallar, a lo que se añade el sufijo “cion” que indica acción y resultado. Una explosión, es, tanto el acto como el efecto, de estallar algo hacia el exterior.

El término explosión se aplica habitualmente a los gases contenidos en un cuerpo, que, al dilatarse, por la presión alta ambiental, salen al exterior, produciendo un gran estruendo, rompiendo en ocasiones la materia en la que estaba inserto.

Hay explosiones nucleares, producidas por reacciones químicas, como cuando un combustible, al mezclarse con el aire, se inflama, provocando dióxido de carbono y vapor de agua, entre otros subproductos; o por choques térmicos, como el sobrecaliento de un líquido contenido en un compresor o caldera.

La explosión causa un ruido muy fuerte, a veces ensordecedor, pues la energía que estaba contenida aumenta su presión y escapa con mucha fuerza.

Las energías que pueden liberarse en una explosión de modo violento, son la calórica, la lumínica y la sonora, siendo pocas las explosiones de causas naturales, entre las cuales podemos mencionar a las erupciones volcánicas, haciendo que el magma salga al exterior.

La mayoría de las explosiones son ocasionadas por el hombre, como el caso de las bombas atómicas. La bomba nuclear más poderosa, fue la bomba soviética de hidrógeno conocida como Bomba Emperador o Bomba del Zar, que, en un acto de demostración, explotó el 30 de octubre de 1961, en época de Guerra Fría, sobre el archipiélago ruso del mar de Barents. Sus fines eran científicos y de propaganda.

Ejemplos de uso: “Hubo una explosión en una fábrica de productos pirotécnicos por la mezcla de productos químicos artesanales”, “Las lluvias torrenciales provocadas por el huracán Harvey, provocaron inundaciones, las que, a su vez, produjeron dos explosiones en una planta química de Houston” o “En Madrid explotó una caldera de gas, y dos personas están muy graves”.

Por extensión, se aplica a cualquier manifestación súbdita de sentimientos; donde la emoción desborda al individuo, que reacciona de modo estrepitoso, ya sea por alegría, dolor o furia. por ejemplo: “Explotó en llanto cuando le contaron sobre la tragedia”, “Lo desbordó la felicidad y explotó en una carcajada incontenible” o “Explotó de ira cuando lo insultaron, intentando golpear a quien lo había hecho, y terminó detenido por la policía”.