Concepto de residuos

La palabra residuo tuvo origen en el latín "residuum", que a su vez es una derivación del verbo "residere", integrado el vocablo por el prefijo de intensidad "re", y por el verbo "sedere", que puede traducirse como estar situado o sentado. Un residuo, en su sentido etimológico es aquello que queda depositado o anclado luego de que se usa una cosa, careciendo de utilidad y valor en su sentido originario, pero que puede ser puesto en valor en algunos casos.

Son los desperdicios que quedan luego de usar alguna cosa. Algunos pueden ser aprovechados, tal como están, por ejemplo, restos de comida en buen estado; o ser susceptibles de ser reciclados, como las hojas de papel; y otros, no. Estos últimos reciben el nombre de basura, como el caso de comestibles que han roto la cadena de frío que necesitaban.

Lo que puede ser un residuo para unos, puede tener gran valor para otros, por ejemplo los restos de comida que quedan en un restaurante diariamente, que sirve para alimentar a personas con hambre, para quienes es un elemento esencial para subsistir.

El auge del consumismo, genera cada vez más productos de desecho, que a veces no resultan inofensivos, pues tardan mucho tiempo en biodegradarse.

Clases der residuos

Hay distintas clases de residuos. Están los orgánicos, provenientes de materia que estuvo viva, como las hojas de los árboles, cáscaras de frutas; y los inorgánicos, provenientes de materia no viva, como los residuos industriales (por ejemplo pintura o plástico).

Los residuos pueden o no, ser peligrosos o tóxicos, teniendo riesgo para la salud de la población, para su seguridad, o de contaminación ambiental. Así hay residuos que pueden ser inflamables, con riesgo de incendio o explosión, corrosivos, tóxicos o infecciosos, como los residuos patológicos.

Los residuos patológicos son aquellos que pueden ser fuente de infección, como jeringas, algodones usados, guantes utilizados en prácticas quirúrgicas, y deben ser tratados de manera especial. En las clínicas médicas, veterinarias u odontológicas se exige que se desechen en bolsas rojas que permitan su identificación, y que sean manipuladas por personal especializado.

La gestión de residuos, que comienza al ser recolectados, para luego transportarse y hacerles su tratamiento final, es muy importante para evitar sus efectos adversos en el medio ambiente y en la salud. Para ello, la tarea domiciliaria de clasificar los residuos en húmedos y secos, en bolsa diferenciadas, resulta crucial.