Concepto de reciclaje

Etimología y significado

Reciclaje es una palabra de origen latino, integrada por el prefijo de reiteración "re", por el sustantivo "kyklos" que designa un círculo y por el sufijo der acción "aje". Por ende, el reciclaje es la acción de volver a poner en circulación materiales que se habían desechado.

¿Cuál es la utilidad el reciclaje?

Es un proceso por el cual, materiales de desecho, vuelven a ser introducidos en el proceso de producción y consumo, devolviéndoles su utilidad. No todos los residuos pueden reciclarse, pero reciclar lo que es susceptible de ello, que es más del 90 % de nuestros desperdicios, elimina gran parte de los residuos del planeta, lo que representa un gran triunfo en la lucha contra la contaminación ambiental y la mejora de nuestro hábitat. El reciclado de papel, por ejemplo, evita la tala indiscriminada de árboles, que se usan con ese fin; y el reciclaje del vidrio significa un gran ahorro energético.

La utilidad del reciclaje es inmensa, pero no todas las personas son concientes de ello. La tarea de la educación debe ser grande en ese sentido, pues clasificar los residuos para su posterior reutilización, es una tarea que debe hacerse por convicción u obligación moral, y no legal. Países como España, han avanzado mucho en ese sentido, pero en otros, como los países de Latinoamérica, queda mucho por hacer. En Estados Unidos se reciclan 80.000.000 de toneladas de residuos anuales.

¿Qué puede ser objeto de reciclaje?

Pueden reciclarse todo tipo de envases, ya sean de papel, plástico, cartón o metal; bolsas de papel o de polietileno; vidrios; papeles de todo tipo, contenidos en diarios, revistas o libros; cartones; desechos tecnológicos; chatarra, etcétera. La materia orgánica se convierte en abono.

¿Cómo se recicla?

Se inicia la separación en los puntos de consumo donde se descarta lo que ya no se va a utilizar, seleccionándolo en bolsas por colores. Aquí cabe la responsabilidad ciudadana de clasificar los residuos reciclabes y los que no lo son; y del Estado de colocar lugares separados para los residuos que pueden reciclarse. Camiones especiales los recogen, y los llevan para su procesamiento a las plantas de reciclaje, donde un filtro vuelve a clasificar los residuos que pueden reciclarse, descartando los desechos orgánicos, como restos de alimentos. Luego se los separa por material y comienza el proceso, que en el caso de las latas se compactan, se laminan y se funden.

¿Cómo colaboramos?

Tratando de generar la menor cantidad de desechos, clasificándolos como ya dijimos, para que puedan reciclarse, reciclando nosotros lo que podamos hacer en casa, y comprando productos reciclados.