?>

Concepto de detonación

Detonación es el resultado del verbo detonar, que procede en su etimología del latín “detonare”, integrado el término por el prefijo de disgregación o separación “de” y el verbo “tonare” en el sentido de tronar.

En consonancia con su etimología, una detonación es un ruido fuerte similar a un trueno, lo que puede ocurrir cuando explota una bomba o se dispara un arma de fuego.

Ejemplos: “Quedé un poco sordo pues estaba muy cerca del lugar en que se produjo la detonación de la granada”, “Los guardias de seguridad hicieron detonar la bomba que encontraron escondida en el recinto” o “Se escucharon tres detonaciones de armas de fuego, que provenían del sector oeste del edificio”.

A diferencia de la deflagración que es una combustión subsónica donde la llama avanza por difusión térmica, se propaga a velocidad baja y no produce explosión, en la detonación, la llama avanza a una velocidad que supera a la del sonido, estando asociada la combustión a una onda de choque. Las características del material químico que posee un material determina su poder detonante que se expresa en metros por segundo. Se necesita un medio detonante donde rápidamente se extiende la combustión provocando un aumento de presión considerable.

La mayor detonación en la historia de la humanidad provocada por acción humana fue en 1961, cuando la URSS detonó la bomba de hidrógeno Zar, de 27 toneladas, que despidió una energía de cincuenta megatones, destruyendo los edificios que se ubicaban a 55 kilómetros a la redonda.

En los automóviles la detonación se produce cuando hay una explosión en los cilindros del motor, lo que puede deberse a una mala proporción de la mezcla, un combustible defectuoso o una excesiva compresión.

Por extensión, se aplica a cualquier situación que se sale de control, o sea que “estalla” en sentido figurado: “La detonación del conflicto entre los hermanos fue por la herencia del padre”.