Concepto de reducto

La palabra reducto procede del latín “reductus”, vocablo integrado por el prefijo de retroceso “re” y “ductus” en el sentido de “guiado” o sea que literalmente significa “guiado hacia atrás”, y por lo tanto se refiere a algo que se encuentra apartado o alejado.

Los reductos son en el campo militar, lugares cerrados, con parapeto y banquetas, que sirven para ocultarse, defenderse o atacar sin ser vistos o evitando el alcance del contraataque. Algunos son construidos dentro de las fortificaciones militares y otros como un lugar especial, dentro de otro principal, que sirve como último lugar para esconderse si es tomado el sitio elegido en primer término. En este caso se denomina reducto de seguridad. Por eso al último bastión de resistencia se le llama reducto: “Cayó el último reducto de las tropas enemigas y ahora sí podemos celebrar definitivamente la victoria”. Puede haber reductos transitorios, realizados más precariamente para situaciones de emergencia por períodos cortos, o ser obras permanentes. Son sinónimos de reducto: fortaleza, refugio o fortificación.

En el lenguaje cotidiano, suele llamarse reducto a todo aquel lugar que se encuentra protegido o guardado celosamente, donde solo algunos pueden ingresar y se sienten en él guarecidos: “Esta cuadra es un reducto de delincuentes, que se amparan en las casas abandonadas, para burlar la acción policial”, “Este negocio es el último reducto de la ciudad donde aún puede escucharse buena música” o “Mi casa se ha convertido en el reducto donde encuentro un poco de paz ante el acoso laboral que sufro día tras día”. Puede ser también usado en sentido figurado: “Mi alma es el reducto donde se cobijan mis más dulces recuerdos de la infancia”.

En la ciudad de Montevideo “Uruguay” existe un barrio cuyo nombre es reducto. Su nombre se debe a que el general José Rondeau en el año 1813 en el contexto del Segundo Sitio de Montevideo, durante las luchas por la independencia, estableció allí un reducto militar.