Concepto de intromisión

La palabra intromisión nos llegó del latín “intrōmissus”, a su vez tomada del verbo “intrōmittĕre” en el sentido de interponer.

Una intromisión indica tanto la acción como el resultado de entrometerse, tomar partido en asuntos ajenos o ingresar a un lugar sin estar autorizado, o teniendo el correspondiente permiso de la justicia, pero sin el consentimiento del dueño, como ocurre con el allanamiento de morada.

Ejemplos: “La intromisión de mi tía en la discusión que tuve con mis padres solo contribuyó a generar mayor discordia”, “La intromisión de la policía en la fiesta fue muy oportuna, ya que se estaban cometiendo excesos, y un vecino hizo el llamado de advertencia” o “En mis asuntos personales no quiero intromisiones, puedo arreglarlos yo solo”.

La persona particular (en los casos de agentes de fuerzas de seguridad la intromisión es una exigencia en casos de peligro) que se toma la atribución de opinar, decidir, aconsejar, divulgar, etcétera asuntos que no le incumben se considera entrometida. En general esto no está bien visto, salvo que el fin sea noble, por ejemplo: “El vecino hizo intromisión en la casa en llamas y salvó la vida del niño, arriesgando su propia vida” o “Perdón por mi intromisión pero me enteré que estabas pasando un momento muy malo y vengo a ofrecerte mi ayuda”.

En Derecho Penal la intromisión ilegítima está penada, a través de varias figuras delictivas, como por ejemplo la violación de domicilio o de correspondencia privada, o publicación de fotos que atenten contra el honor o intimidad de otro, etcétera. En España, en el ámbito civil, la intromisión ilegítima es pasible de acción para obtener el cese de la intromisión y la indemnización si correspondiere. Se consideran conductas que configuran una intromisión ilegítima, entre otras, la grabación de una persona en situaciones de intimidad o la divulgación de estas situaciones o revelar secretos profesionales. En todos los casos no debe haber una razón fundada que motive esas acciones.

La intromisión de un Estado en los asuntos internos de otro, sin ser pedida la colaboración, puede ser considerada como un ataque a su soberanía, que es el poder de decisión que tiene cada gobierno sobre los asuntos que ocurren en su territorio. Puede ser mucho más grave cuando la intromisión es armada, y desencadena una guerra. La mera amenaza ya se considera intromisión.