Concepto de inmiscuirse

La palabra inmiscuirse, es la acción y el efecto de inmiscuir, que procede etimológicamente, del latín, “inmiscere”, vocablo integrado por el prefijo de interioridad “in” y por el verbo “miscere”, que se traduce como “mezclar”. Literalmente, podemos decir, que inmiscuirse, es el acto y el resultado de colocar una sustancia en el interior de otra, con el objetivo de que se integren o mezclen.

Si bien es un vocablo que nació vinculado a la Química, el uso más extendido de la palabra inmiscuirse, es en el campo social y político. Ocurre cuando una o más personas, físicas o jurídicas, intervienen, sin que medie pedido alguno, en temas o asuntos ajenos. La intervención puede darse en forma de opiniones, consejos o acciones. Su sinónimo más frecuente es entrometerse.

Ejemplos: “Un Estado no debe inmiscuirse en los asuntos de otros, pues le está restando soberanía”, “No debes inmiscuirte en la crianza de tu sobrina. Ella tiene padres responsables, y si necesitan de tu consejo, te lo pedirán”, “Estaba discutiendo con mi vecina de al lado, por la suciedad que arroja en mi vereda; y, de repente; varios transeúntes se sumaron a la controversia, para inmiscuirse dando opiniones, sobre un tema que desconocen”, “Por inmiscuirme en los problemas ajenos, terminé desbordado; y nadie me lo agradeció, ya que mi ayuda no había sido solicitada” o “El cliente trató de inmiscuirse en asuntos internos de la empresa y lo invitaron a retirarse, o simplemente, a completar el libro de quejas”.

No es recomendable inmiscuirse en asuntos ajenos, ya que estamos invadiendo la privacidad y el derecho de decidir en sus asuntos, a las personas a quienes creemos estar haciéndoles un favor. No deben darse consejos si no se piden, ni hacer cosas que invadan la intimidad ajena sin pedir permiso. Hacerlo, puede significar un acto de soberbia, que atenta contra la valoración de los otros.

Si bien dijimos que inmiscuirse no es algo positivo; sí lo es, involucrarse o comprometerse con otras personas o con la sociedad en su conjunto; para realizar acciones o toma de decisiones, que hagan al progreso material y ético de la comunidad. Por ejemplo: “Me involucré en un proyecto para ayudar a las personas que no tienen vivienda” o “Me involucré en la búsqueda del niño desaparecido”. Una cosa es que un padre se inmiscuya en la vida de sus hijos, decidiendo por ellos, cuando ya tienen capacidad de hacerlo por sí mismos, lo que no resulta satisfactorio; y otra, positiva es que se involucren o comprometan responsablemente en su desarrollo psicofísico.